Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como literatura

Mario Benedetti

“Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos en la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando. Corriente en todo, menos en una cosa: tenía Otro Yo. El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte, el Otro Yo era melancólico y, debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo. Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Éste no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había sui...

Hermann Hesse

Desde Academia Cruellas vamos hoy a centrarnos en otro de los “profetas” que abandonaron el sistema. Hesse actualizó una cuestión ya planteada por Nietzsche, a saber, la necesidad de una nueva ética. Una ética que permita al hombre los grados de libertad moral proporcionados a las posibilidades vitales que le abre la tecnología y a la desmitificación de la ciencia. La vieja moral judeocristiana es demasiado estrecha para el hombre contemporáneo, al cual constriñe. Como en Dostoievsky, la obra de Hesse está centrada en la búsqueda urgente y angustiada de un arquetipo humano que canalice los ideales occidentales hacia un futuro liberado de esta cultura burguesa, explotadora y destructiva, que aniquila los valores intelectuales, mientras nos anestesia con progresos materiales.. En un artículo publicado en 1919 sobre los hermanos Karamazov, Hesse demuestra como Dostoievsky había profetizado con claridad la decadencia de Europa. “El ideal de los Karamazov, un ideal ancestral, oculto y asiá...

Goethe y la ciencia

Buenos días desde Academia Cruellas. Hoy vamos a ver un aspecto diferente de Goethe, y este no es más que su interés por la ciencia. Las especulaciones científicas de Goethe contienen muchos errores. A pesar de que Newton había demostrado que la luz blanca contenía luz de todos los colores, Goethe consideraba en que era un color por derecho propio. Mantenía que todos los colores eran una mezcla de luz y oscuridad, infundida de un medio turbo que otorgaba a la grisura resultante su resplandor coloreado. Posteriormente, Schopenhauer también sostenía esta fantasía. Otras aventuras científicas de Goethe incluyeron una búsqueda de la “planta ur” a partir de la cual se había desarrollado todas las demás, así como la invención de la “morfología”, que era el estudio de la “unidad” subyacente en la diversidad de toda vida animal y vegetal. Todas estas propuestas eran especulaciones, basadas en poco más que en la intuición de su imaginación arrolladora. Goethe estaba equiv0ocado y por tanto e...

Byron y la nueva moralidad

Hoy desde Academia Cruellas vamos analizar la figura de un rebelde marginado como es el caso de Byron. Byron salió de Cambridge para emprender el gran viaje por Italia que completaba la educación clásica de un gentleman. Ahora bien, lo prolongó hasta Grecia, entonces una ruta todavía no muy segura. Desembarcó en Lisboa, cruzó a caballo hasta Sevilla y volvió a embarcar en Gibraltar para dirigirse a Grecia. Cuando volvió a Inglaterra publicó el Childe Harold, escrito con los recuerdos de su viaje. El éxito fue instantáneo y el joven lord fue recibido por la sociedad de Londres. ¿Existe un Byron político? Byron fue lord de rebote, sin esperarlo, cuando su abuelo murió son poder dejar el título a otros herederos más directos, muertos prematuramente. De niño vivía con su madre en Aberdeen (el padre se había fugado a Francia con otra mujer) y asistió a una escuela popular. Su madre era noble arruinada. La infancia de Byron fue anónima, sórdida y pobre, agravada por su cojera congénita y po...

El Golem de Gustav Meyrink

Una de las novelas que nos retrata una Praga fantástica es El Golem de Gustav Meyrink. Éste llegó a Praga en 1883, cuando era todavía un adolescente, y la abandonó veinte años más tarde, en 1904, debido a un escándalo que arruinó su reputación de banquero y decidió iniciar su vocación literaria. El Golem es la novela del gueto de Praga. Las descripciones la señalan como un lugar monstruoso, anárquico, decadente: casas construidas de través, ventanas estrechas y enrejadas, con porches abiertos como “negras fauces dispuestas a lanzar un aullido de odio”. La población que circula entre estos muros tortuosos es una humanidad desgarrada (Rosina, la prostituta; Jaromir el sordomudo) o perversa (Wassory, el médico diabólico). Lugar privilegiado de esta depravación es el cabaret “Loisitschek”, donde se mezclan las razas, las clases y los sexos, y donde “señores con frac” se lían con tipos dudosos, prostitutas y travestidos. Efectivamente, si este gueto surcado de callejuelas y subterráneos ...

Los ángeles colegiales de Rafael Alberti

“Ninguno comprendíamos el secreto nocturno de las pizarras ni por qué la esfera armilar se exaltaba tan sola cuando la mirábamos. Sólo sabíamos que una circunferencia puede no ser redonda y que un eclipse de luna equivoca a las flores y adelante el reloj de los pájaros. Ninguno comprendíamos nada: ni por qué nuestros deseos eran de tinta china y la tarde cerraba compases para al alba abrir libros. Sólo sabíamos que una recta, si quiere, puede ser curva o quebrada y que las estrellas errantes son niños que ignoran la aritmética” Desde Academia Cruellas vamos a analizar superficialmente este texto de Alberti el cual nos recuerda a un cuadro pintado por Klee o Miró. En este texto de Rafael Alberti, perteneciente a Sobre los ángeles (1927-28) corresponde a su etapa surrealista. El poema nos habla de ese mundo cerrado e incomprensible que se ofrece a los niños en la escuela, haciendo especial hincapié en la aritmética; y lo hace a través de una serie de imágenes ilógicas. El mundo...

Refugio Nocturno

Me han contado que en Nueva York, en la esquina de la calle veintiséis con Broadway, en los meses de invierno, hay un hombre todas las noches que, rogando a los transeúntes, procura un refugio a los desamparados que allí se reúnen. Al mundo así no se le cambia las relaciones entre los hombres no se hacen mejores. No es ésta la forma de hacer más corta la era de la explotación. Pero algunos hombres tienen cama por una noche, durante toda una noche están resguardados del viento y la nieve a ellos destinada en la calle. No abandones el libro que te lo dice, hombre. Algunos hombres tienen cama por una noche, durante toda una noche están resguardados del viento y la nieve a ellos destinada cae en la calle. Pero al mundo así no se le cambio, las relaciones entre los hombres no se hacen mejores. No es ésta la forma de hacer más corta la era la explotación. BERTOLT BRECHT, Poemas y canciones

Unamuno y el sentido trágico de la vida

Unamuno nació en Bilbao en 1864, y fue un escritor destacado de la generación del 98. Unamuno vivió en la agonía de los problemas religiosos, es decir, de los problemas de la inmortalidad del alma y de la existencia de Dios, en el cual había un permanente conflicto entre lo que sentía el corazón y lo que le dictaba su cabeza. Sitúa como tema central de su filosofía su propia vida individual y personal y frente a las filosofías anteriores Unamuno no pretende construir un sistema sino que su objetivo es despertar inquietudes, provocar, contagiar a los demás su propia angustia existencial sobre el destino humano. ¿De dónde vengo?¿Adónde voy? No soportaba ver a las personas tranquilas respecto a estas cuestiones. A veces parece que lucha contra Dios y otras parece que lo acepta fervorosamente, pero casi siempre se mantiene en una duda, sin lograr encontrar sentido definitivo a la vida, y en consecuencia, más que resolver problemas lo que hace es crearlos, mantenerlos vivos, permanecer inq...

Maria Zambrano

Maria Zambrano tuvo dos grandes influencias en su vida, su padre y Ortega. En el primer libro de María Zambrano, Horizonte del liberalismo, prologa una meditación de su padre que había escrito en 1919, en el que contrapone el trabajo para dominar la naturaleza y la lucha contra el prójimo, manifestándose a favor del primero. Frente a la lucha por la vida el principio de solidaridad. El libro sigue esta misma línea de pensamiento. Además nos propone un liberalismo cultural alternativa al materialismo que nos traería una economía capitalista:”reconozcamos la esclavitud económica y no nos importe ser esclavos de la necesidad -que bajo una u otra forma siempre ha de pesar sobre nosotros- para ser libres en nuestro orbe propio”. La segunda gran influencia intelectual fue Ortega y Gasset. Ahora bien, también es cierto que dicha influencia la notamos difusamente. Aparte de estas influencias, encontramos en el pensamiento de María Zambrano un sello de fuerte personalidad que se observa en su ...

Baltasar Gracián

Baltasar Gracián nació en Belmonte (Zaragoza) en enero de 1601. A los dieciocho años ingresó como novicio en la Compañía de Jesús y estudió en Tarragona, Calatayud y Zaragoza. A partir de las primeras obras que escribió -siempre con seudónimo ya que la Compañía de Jesús prohibía escribir de cosas que no fueran de religión-, empezó a ser atacado y denunciado por sus propios compañeros de religión y le fueron impuestas unas cuantas sanciones. En Madrid se hizo famoso como un gran orador de temas sacros, y muchas personas no podían entrar en la iglesia donde predicaba porque estaba repleta de gente. En 1658 la compañía de Jesús lo encierra y le prohibe escribir. Intentó salir de la Compañia, pero cuando estaba en ello, le sobrevino la muerte en Tarazona (Zaragoza). La obra de Gracián es una meditación sobre el hombre en un doble aspecto: propone, por un lado, modelos de conducta, esquemas de comportamiento para alcanzar la excelencia; por otro, disecciona con una gran habilidad las debi...

Antonio Machado

En estos campos de la tierra mía y extranjero en los campos de mi tierra -yo tuve patria donde corre el Duero por entre grises peñas, y fantasmas de viejos encinares, allá en Castilla, mística y guerrera, Castilla la gentil, humilde y brava, Castilla del desdén y de la fuerza-, en estos campos de mi Andalucía, ¡oh tierra en que nací!, cantar quisiera. Tengo recuerdos de mi infancia, tengo imágenes de luz y de palmeras, y en una gloria de oro, de sueñes campanarios con cigüeñas, de ciudades con calles sin mujeres bajo un cielo de añil, plazas desiertas donde crecen naranjos encendidos con sus frutas redondas y bermejas; y en un huerto sombrío, el limonero de ramas polvorientas y pálidos limones amarillos, que el agua clara de la fuente espera, un aroma de nardos y claveles y un fuerte olor de albahaca y hierbabuena, imágenes de grises olivares bajo un tórrido sol que aturde y ciega, y azules y dispersas serranías con arreboles de una tarde inmensa; mas falta ...

Rafael Alberti

“Ninguno comprendíamos el secreto nocturno de las pizarras ni por qué la esfera armilar se exaltaba tan sola cuando la mirábamos. Sólo sabíamos que una circunferencia puede no ser redonda y que un eclipse de luna equivoca a las flores y adelanta el reloj de los pájaros. Ninguno comprendíamos nada: ni por qué nuestros dedos eran de tinta china y la tarde cerraba compases para al alba abrir libros. Sólo sabíamos que una recta, si quiere, puede ser curva o quebrada y que las estrellas errantes son niños que ignoran la aritmética.” Alberti, R.: Los ángeles colegiales Este texto pertenece a Sobre los ángeles (1927-28) que corresponde a la etapa surrealista de Rafael Alberti. El poema nos habla de ese mundo cerrado e incomprensible que se ofrece a los niños en la escuela, sintetizado en la mención final de una asignatura, las matemáticas; y lo hace a través de una serie de imágenes ilógicas. El mundo de la infancia escapa de esas leyes matemáticas y científicas y subvierte los con...

Cándido de Voltaire

Cándido es el más conocido de los cuentos de Voltaire. Se trata de una divertida parodia de las novelas de viajes y aventuras, protagonizada por el joven Cándido -inocente, fiel, respetuoso y disciplinado-, que se enfrenta a un mundo marcado por la ambición, la violencia, el fanatismo y la injusticia. La sátira afecta a los gobiernos, órdenes religiosas, naciones e ideas filosóficas, en particular las teorías de Leibniz en su obra El mejor de los mundos. El protagonista -al modo de don Quijote- se enfrenta a constantes aventuras y desengaños, escoltado por dos figuras contrapuestas: el optimista filósofo Pangloss y el pesimista criado Martín. Os dejo un fragmento que corresponde al final de la obra, cuando los personajes principales llegan a Constantinopla sin estar seguros del sentido de la vida. “Había en los alrededores un derroche muy famoso que pasaba por se el mejor filósofo de Turquía; fueron a consultarlo; Pangloss fue el portavoz y le dijo:”Maestro, venimos a rogaros que nos...

Luis de Góngora

“Cosas, Celalba mía, he visto extrañas: cascarse nueces, desbocarse vientos, altas torres besar sus fundamentos, y vomitar la tierra sus entrañas; duras puentes romper, cual tiernas cañas, arroyos prodigiosos, ríos violentos, mal vadeados de los pensamientos, y enfrentados peor de las montañas; los días de Noé, gentes subidas en los más altos pinos levantados, en las robustas hayas más crecidas; pastores, perros, chozas y ganados sobre las aguas vi, sin forma y vidas, y nada temí más que mis cuidados” Luis de Góngora, Soneto Este es un soneto de Góngora de 1596 y lo primero que nos llama la atención es la enorme desproporción que hay entre el dolor causado por el sentimiento amoroso (tema principal) y la descripción de una naturaleza desatada y convulsa (tema secundario). Es el tema de la naturaleza el que se apodera de casi todo el poema. Además, los dos temas se presentan en clara oposición, y solo al final del mismo, el poeta afirma que el mundo exterior es menos temi...

Pío Baraja y el desastre del 98

A los pocos días de llegar a Madrid, Andrés se encontró con la sorpresa desagradable de que se iba a declarar la guerra a los Estados Unidos. Había alborotos, manifestaciones en las calles, música patriótica a todo pasto. Andrés no había seguido en los periódicos aquella cuestión de las guerras coloniales, no sabía a punto fijo de qué se trataba. Su único criterio era el de la criada vieja de Dorotea, que solía cantar a voz en grito, mientras lavaba, esta canción: Parece mentira que por unos mulatos estemos pasando tan malitos ratos; a Cuba se llevan la flor de la España y aquí no se queda más que la morralla. Todas las opiniones de Andrés acerca de la guerra estaban condensadas en este cantar de la vieja criada. Al ver el cariz que tomaba el asunto y la intervención de los Estados Unidos, Andrés quedó asombrado. En todas partes no se hablaba más que de la posibilidad del éxito o del fracaso. El padre de Hurtado creía en la victoria española; pero en una victoria sin esfuerzo; los...

Tolstoi

Tolstoi tiene un puesto principal en la historia de la literatura, pero expresó también opiniones filosóficas relativas al hombre, la sociedad, la historia y el arte que han sido habitualmente analizadas y discutidas. Guerra y paz es una novela filosófica no sólo por las cuestiones filosóficas que Tolstoi pone en boca de sus personajes, sino también por el largo Epílogo. Está en contra de los historiadores que creen que la historia está hecha conscientemente por los hombres. Para Tolstoi la historia es un “océano” que se mueve independientemente  de las voluntades particulares de los hombres, por poderosos que éstos sean. La historia está hecha de un número prácticamente infinito de acciones y acontecimientos que se integran en una especie de continuo. Además, Tolstoi consideró que la civilización tiende a destruir las primitivas disposiciones del hombre. Para él, estas disposiciones son buenas y deben ser dejadas en libertad. Los hombres que mejor comprenden estas verdades fundam...

Mario Benedetti

“Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos en la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando. Corriente en todo, menos en una cosa: tenía Otro Yo. El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte, el Otro Yo era melancólico y, debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo. Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmuó. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Éste no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había sui...

Lewis Carroll

“Alicia miró a su alrededor con gran sorpresa. ¡Cómo, creo que hemos estado todo el tiempo bajo este árbol! ¡Todo está igual que antes! Claro que lo está –dijo la Reina-: ¿dónde querías que estuviera?” “Bueno, en nuestro país –dijo Alicia”, una generalmente llega a algún otro sitio si corre tan rápido durante largo tiempo, como hemos hecho nosotros” “Una clase lenta de país –dijo la Reina-. Aquí, como ves, se requiere todo lo que puedas correr para permanecer en el mismo sitio. Si quieres ir a otro lugar, tienes que correr al menos el doble de deprisa” Lewis Carroll, A través del espejo En este fragmento observamos dos ideas generales de la nueva física: • Movimiento relativo y absoluto, según lo especifica la Reina • Tiempo y velocidad Lo que nos podríamos preguntar es lo siguiente: ¿en qué dirección debe correr Alicia para permanecer en el mismo sitio con el mínimo de esfuerzo?¿Por qué?

Perez Galdós

Imagen
“Iba Jacinta tan pensativa, que la bulla de la calle de Toledo no la distrajo de la atención que a su propio interior prestaba. Los puestos a medio armar en toda la acera de los portales a San Isidro, las baratijas, las panderetas, la loza ordinaria, las puntillas, el cobre de Alcaraz y los veintemil cachivaches que aparecían dentro de aquellos nichos de mal clavadas tablas y de lienzos peor dispuestos, pasaban ante su vista sin determinar una apreciación exacta de lo que eran. Recibía tan sólo la imagen borrosa de los objetos diversos que iban pasando, y lo digo así porque era como si ella estuviese parada y la pintoresca vía se corriese delante de ella como un telón. En aquel telón había racimos de dátiles colgados de una precha; puntillas blancas que caían de un palo largo, en ondas, como los vástagos de una trepadora; pelmazos de higos pasados, en bloques; turrón en trozos como sillares que parecían acabados de traer de una cantera; aceitunas en barriles rezumados; una mujer puesta...

“Romance de la luna, luna”

Imagen
La luna vino a la fragua con su polisón de nardos. El niño la mira, mira. El niño la está mirando En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño. -Huye luna, luna, luna. Si vinieran los gitanos, harían con tu corazón collares y anillos blancos. -Niño, déjame que baile. Cuando vengan los gitanos, te encontrarán sobre el yunque con los ojillos cerrados. -Huye luna, luna,luna, que ya siento sus caballos. -Niño déjame, no pises mi blancor almidonado. El jinete se acercaba tocando el tambor del llano. Dentro de la fragua el niño tiene los ojos cerrados. Por el olivar venían, bronce y sueño, los gitanos. Las cabezas levantadas y los ojos entornados. Cómo canta la zumaya, ¡ay, cómo en el árbol! Por el cielo va la luna con un niño de la mano Dentro de la fragua lloran, dando gritos, los gitanos. El aire la vela, la vela El aire lo está velando. Federico García Lorca. Romance de la luna, luna (Romancero gitano...