La paradoja del voto
Si pudiésemos contar con que las personas no falsean sus preferencias individuales, su suma presenta problemas. A título de ejemplo, consideremos una comunidad compuesta por tres miembros: X, Y y Z. X es “izquierdas”, Y “moderado” y Z “conservador”. El asunto sobre el que han de votar es el presupuesto comunitario. Este admite tres posibilidades según los proyectos de ley presentados. Las posibilidades son un presupuesto alto (A), uno de tamaño medio (M) y otro austero (B). Por otro lado, la comunidad se ajusta a un equilibrio presupuestario, es decir, que su volumen de ingresos (y su presión fiscal) va a depender de sus gastos. El cuadro resume la situación. Recoge las preferencias individuales recogidas de los tres individuos. Así, Z que es el conservador, prefiere un nivel bajo de gastos. Pero en caso de no conseguirlo, se inclina por un presupuesto alto (más y mejores servicios) en vez de por uno bajo. De la misma forma nos pasaría con los otros dos individuos. 1ª Preferencia 2ª ...