El ensueño
Estas formaciones complejas de la imaginación tiene todas un carácter común: que nos apartan de la realidad cotidiana; ya sea de una manera voluntaria y consciente (ensueños), ya de una manera involuntaria e inconsciente (sueño). El ensueño (“soñar despierto”) es una actividad de la imaginación en la que (imaginativamente) colmamos nuestos deseos insatisfechos. El niño del equipo de un colegio, se ve como delantero centro de la selección nacional, etc. Los ensueños ocupan gran parte del tiempo durante la infancia, correspondiendo a un período en que realidad y fantasía se hallan aún mezcladas, y en que -por otra parte- las potencialidades del niño están estrictamente limitadas, tanto por su propia constitución psicofísica como por la falta de recursos y por la sujeción a la disciplina familiar. Tienen un sentido positivo en cuanto representan al niño nuevas posibilidades y enriquecen su mundo. Por el contrario, en el adulto, debido a su mayor diferenciación del mundo circundante...