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Mostrando las entradas etiquetadas como March 05

Mario Benedetti

“Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos en la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando. Corriente en todo, menos en una cosa: tenía Otro Yo. El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte, el Otro Yo era melancólico y, debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo. Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Éste no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había sui...

Hesíodo

Casi todo lo que sabemos de este poeta lo ha dicho él mismo en sus dos obras principales, La Teogonía y los Trabajos y Días. Era un campesino, hijo de un comerciante de Cine establecido en Ascra. Ascra fue una aldea pobre, vecina de Tespias que era un centro cultural importante de la época, a poca distancia de Tebas. En Tespias había certámenes poéticos vinculados al culto de las Musas y hacia allí convergían seguramente los cantores de los lugares más distantes del mundo. Tenía un hermano, Peres, con el que pleiteó para defender su parte de la herencia paterna. De todas formas, la posición económica de Hesíodo era suficiente como para poseer un campo y los utensilios de labranza necesario para cultivarlo. También poseía un rebaño en en Monte Helicón, donde, según confiesa al comienzo de la Teogonía, lo iniciaron las Musas en el arte de la poesía: “Ellas precisamente enseñaron una vez a Hesíodo un bello canto mientras apacentaba sus ovejas al pie del Divino Helicón. Este mensaje a mí...