Relato: el domador de hormonas
Es curioso como la vida nos la juega en esta sociedad postcapitalista. Las personas pasamos por ella sin darnos cuenta de lo que significa vivir. Estamos absolutamente pegados a nuestro propio yo, y el resto de las personas no significan nada para nosotros, a no ser que podamos extraer algún beneficio de ellas. Estos beneficios, no estamos hablando solamente de beneficios económicos ya que pueden ser emocionales, afectivos, etc. Bien, quizá he sido un poco radical al decir que el resto de personas no significan nada para nosotros. Podríamos decir, que las tenemos en consideración. Todas estas reflexiones se agolpaban en la mente de Pedro. Medio siglo trabajando para llegar a la situación actual. Lo menos importante era su situación de desempleo. Lo que de verdad hacía mella en su carácter era que no reconocía a sus propios hijos. Años de lucha y de trabajo, y ahora que tenía tiempo para “disfrutar” de sus hijos, resulta que eran unos auténticos desconocidos. También es verdad que ten...