Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como libertad

Las ideologías

Imagen
Photo by Miguel Á. Padriñán on Pexels.com Las ideologías de una sociedad no tienen una historia propia, independiente de la infraestructura de la sociedad, sino que se corresponden con el sistema de producción y de distribución de bienes, esto es, con la infraestructura. Todo esto se pone de manifiesto en los dos rasgos que caracterizan a toda ideología: Las ideologías de una sociedad tratan de legitimar el orden social vigente, presentándolo como “natural” aunque no lo sea. En este sentido, las ideologías ofrecen una imagen distorsionada de la realidad, son representaciones falsas de la realidad, “mentiras legitimadoras”. En la medida en que legitiman el orden social vigente favorecen a los privilegiados por esa organización social; responden, por tanto, a los intereses de las clases favorecidas (en el caso del liberalismo capitalista, a los intereses de la burguesía). Ahora bien, ¿es verdad que las ideologías responden a la infraestructura de la que derivan?, ¿es verdad que s...

El problema de la libertad

La existencia de acciones libres en el hombre puede parecer una cosa tan clara y evidente que no merece discusión seria. Hace una tarde hermosa y decido ir a dar un paseo en lugar de trabajar. Este parece un ejemplo claro e indudable de acción libre. Si quisieramos socráticamente, profundizar en la cuestión y preguntáramos a la inmensa mayoría de la gente que entiende por “acción libre”, probablemente nos respondería algo parecido a esto:”una acción libre es aquella acción que está en nuestras manos el hacerla o no; y que, una vez hecha, pudo ser de distinta manera porque nosotros tuvimos en nuestro poder el decidir de distinta manera”. Supongamos que no nos conformamos con comprobar esta definición sino que queremos saber también qué razones tiene para afirmarlo. Le preguntamos pues, cómo sabe, con respecto a la acción antes citada que estuvo en nuestra mano el decidir de distinto modo de como lo hicimos. La respuesta, con toda probabilidad, sería parecida a esta:”En esas acciones, ...

Ética kantiana

Es esta ética del deber puro: ni el amor, ni el egoísmo, ni el despecho, ni ningún móvil material puede mover al hombre a su actuación; este ha de situarse por encima de una ética semejante de fines y de medios empíricos. La voluntad humana, por ser racional, no seguirá los dictados de los intereses inferiores de los sentidos: por el contrario, ha de ser completamente autónoma. Voluntad autónoma significa voluntad que se autoconfiere la propia ley que sigue; podrá el hombre desoir la voz de la conciencia, adormecerla, podrá el mundo dar buen o mal ejemplo: nada de eso importa, el hombre debe hacer lo que cree que debe hacer, y puesto que debe, puede. Deber es poder. Así pues, una ley moral es autónoma cuando contiene en sí misma su funcionamiento, su fundamento, la razón de su ser. Y ello, independientemente de cualquier propiedad del mundo que pudiera afectarnos. Una voluntad autónoma y espontánea debe acomodar sus deseos a sí misma, y no al mundo. El deber de la voluntad autónoma es...

La sociedad etrusca

Para los griegos, las costumbres etruscas en materia sexual resultaban muy alarmantes. Teopompo en su libro de Historia afirma que entre los tirrenos las mujeres (….) se preocupan mucho de su cuerpo y a menudo se presentan desnudas ante los hombres (…..) En los banquetes no se colocaban al lado del marido, sino junto a cualquiera y de los presentes y brindaban a la salud de quien quieren. Además, afirmaba que eran grandes bebedoras y muy guapas. Para los romanos, las etruscas eran simplemente unas rameras: “Recibirás de tu padre veinte mil talentos, para que no tengas que ganarte la dote a la moda etrusca, prostituyendo vergonzosamente tu cuerpo” Plauto, Cistellaria. Lo que es cierto es que la mujer etrusca vivía menos enclaustrada que la mujer griega o romana. Asistía a juegos y espectáculos mezclada con los hombres y, a la hora de la muerte, su ajuar era tan importante como el de su marido. Esta libertad le permitió a veces a tomar iniciativas políticas (este es el caso de Tanaqui...

Escoto

Duns Escoto nace en la segunda mitad del siglo XIII y muere apenas pasados los umbrales del siglo XIV (1308). Es, pues, un filósofo cuyo pensamiento tiene aún el sello característico de los filósofos del siglo XIII: el sistematismo, es decir, el empeño por construir un sistema filosófico sólido y coherente, capaz de explicar la totalidad de lo real. Su mente, es constructiva. Como Tomás de Aquino, construye un monumental sistema vigoroso y original; como Aquino, se esfuerza por asimilar todos aquellos aspectos del Aristotelismo que le parecen dignos de ser asimilados. El sistema producido por Escoto es, sin embargo, muy distinto del producido por Aquino, a quien critica y contradice a menudo. Una de las raíces de la diferencia existente entre ambos se encuentra en que Escoto es franciscano y como tal, se halla asentado en la tradición agustiniana. A pesar de hallarse entroncado en la tradición agustitniana, Escoto abandonó algunas tesis del Agustinismo, entre ellas, la doctrina de ...

Descartes

Descartes separa el alma del cuerpo de una manera más radical aún que lo hiciera el platonismo. De esta forma se agudiza el problema de la relación, calificada por Descartes como “combate”, entre las partes inferior y superior del alma, entre los apetitos naturales o pasiones, de un lado, y, de otro, la razón y la voluntad. ¿Cuál es el origen de las pasiones, cómo afectan a la parte superior del alma y cuál es el comportamiento de ésta respecto de aquéllas? Entiende Descartes por pasiones aquellas percepciones o sentimientos que hay en nosotros y que afectan al alma sin tener su origen en ella. Su origen se halla en las fuerzas que actúan en el cuerpo, fuerzas denominadas por Descartes “espíritus vitales”. Las pasiones, por tanto, son: a) involuntarias: su aparición, su surgimiento, escapa del control y al dominio del alma racional, ya que no se originan en ella; b) inmediatas, y c) no siempre racionales, es decir, no siempre acordes con la razón; de ahí que pueda significar para e...

El miedo a la libertad

Imagen
Nuestra posición ante el concepto de libertad resulta ambigua. El hombre anhela, necesita la libertad, pero, por otra parte, la teme. Y la teme refugiándose en la decisión de otros, o en grandes figuras colectivas, que cobijan y amparan esta angustia de la libertad individual. También, disolviéndose en la masa anónima. Muy expresivamente dijo Unamuno que el hombre era cordero para el hombre, contraponiendo esta expresión suya a la tan repetida desde Hobbes, que el hombre es lobo para el hombre. Aludía Unamuno a la tendencia humana a huir de la responsabilidad e insistió cómo por esta vía, por esta claudicación de las responsabilidades colectivas, del deber humano de asumir la responsabilidad, se instauran y perpetúan los poderes absolutos. Unamuno llega entonces a decir que los tiranos eran víctimas del pueblo que los había erigido en calidad de tales. Aunque sin duda podríamos añadir que es un sacrificio que algunos asumen muy gustosamente. Ya Hegel en su análisis de la dialéctica e...