PRÁCTICAS DE CIENCIAS: HACER FLOTAR UN HUEVO EN AGUA
Introducimos un huevo en un recipiente con agua y vamos disolviendo sal en el agua. Observamos que al aumentar la densidad de la disolución llega un momento en el que el huevo comienza a flotar. Si medimos experimentalmente en ese momento la densidad del huevo y la del agua con sal, comprobamos que son iguales. Esta práctica tan sencilla nos muestra, pues, cómo influye la densidad en la flotabilidad de los cuerpos.