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Cándido de Voltaire

Cándido es el más conocido de los cuentos de Voltaire. Se trata de una divertida parodia de las novelas de viajes y aventuras, protagonizada por el joven Cándido -inocente, fiel, respetuoso y disciplinado-, que se enfrenta a un mundo marcado por la ambición, la violencia, el fanatismo y la injusticia. La sátira afecta a los gobiernos, órdenes religiosas, naciones e ideas filosóficas, en particular las teorías de Leibniz en su obra El mejor de los mundos. El protagonista -al modo de don Quijote- se enfrenta a constantes aventuras y desengaños, escoltado por dos figuras contrapuestas: el optimista filósofo Pangloss y el pesimista criado Martín.Os dejo un fragmento que corresponde al final de la obra, cuando los personajes principales llegan a Constantinopla sin estar seguros del sentido de la vida.“Había en los alrededores un derroche muy famoso que pasaba por se el mejor filósofo de Turquía; fueron a consultarlo; Pangloss fue el portavoz y le dijo:”Maestro, venimos a rogaros que nos di…

Tehodor Herzl

En el Estado de los judíos, que es el manifiesto del sionismo político publicado en febrero de 1896, Theodor Herzl, tras haber comprobado el antisemitismo creciente, propone crear dos organismos. El primero la Society of Jews, será un poder político encargado de obtener, con el apoyo de la comunidad internacional, una soberanía sobre un territorio determinado (en estos momentos todavía no está decidido si Palestina o Argentina). El segundo, la Jewish Company, deberá trasladar el programa sionista a la práctica organizando la emigración de los judíos, comprando nuevas tierras y dotando al Estado de todos los instrumentos necesarios. En 1897 Herzl convoca en Basilea el primer congreso sionista que se esforzará por obtener en Palestina un hogar nacional reconocido públicamente y garantizado jurídicamente.Theodor Herzl sabe que una organización moderna necesita dinero y hombres. Dinero no consiguió ya que no consiguieron convencer a los filántropos judíos como el barón de Rothschild. Pero…

El movimiento obrero en Europa

En la Europa de finales del siglo XIX se extendió la idea entre el proletariado urbano que para mejorar su situación sólo cabían dos formas de actuar. En primer lugar, organizándose en partidos políticos, y así poder llegar a los parlamentos nacionales para de esta forma llevar a cabo las reformas necesarias. La otra vía era la que rechazaba los parlamentos nacionales y que sostenía que la única vía  para obtener mejoras laborales era la acción directa, bien a través de huelgas o bien a través de acciones violentas.En la práctica todos los movimientos obreros oscilaron entre las dos vías. Ahora bien, en los países donde la industrialización estaba muy implantada, caso de Gran Bretaña y Alemania, se articularon partidos políticos y se fundaron sindicatos. Ambos movimientos iban de la mano. Veamos los dos casos.En Inglaterra en 1893 se fundó el partido Laborista Independiente, pero no obtuvo apoyo hasta bien entrado el siglo XX. No fue hasta la gran huelga de los muelles de Londres de 1…

Luis de Góngora

“Cosas, Celalba mía, he visto extrañas:cascarse nueces, desbocarse vientos,altas torres besar sus fundamentos,y vomitar la tierra sus entrañas;duras puentes romper, cual tiernas cañas,arroyos prodigiosos, ríos violentos,mal vadeados de los pensamientos,y enfrentados peor de las montañas;los días de Noé, gentes subidasen los más altos pinos levantados,en las robustas hayas más crecidas;pastores, perros, chozas y ganadossobre las aguas vi, sin forma y vidas,y nada temí más que mis cuidados”Luis de Góngora, SonetoEste es un soneto de Góngora de 1596 y lo primero que nos llama la atención es la enorme desproporción que hay entre el dolor causado por el sentimiento amoroso (tema principal) y la descripción de una naturaleza desatada y convulsa (tema secundario). Es el tema de la naturaleza el que se apodera de casi todo el poema. Además, los dos temas se presentan en clara oposición, y solo al final del mismo, el poeta afirma que el mundo exterior es menos temible que los cuidados amorosos…

Pío Baraja y el desastre del 98

A los pocos días de llegar a Madrid, Andrés se encontró con la sorpresa desagradable de que se iba a declarar la guerra a los Estados Unidos. Había alborotos, manifestaciones en las calles, música patriótica a todo pasto. Andrés no había seguido en los periódicos aquella cuestión de las guerras coloniales, no sabía a punto fijo de qué se trataba. Su único criterio era el de la criada vieja de Dorotea, que solía cantar a voz en grito, mientras lavaba, esta canción:Parece mentira que por unos mulatosestemos pasando tan malitos ratos;a Cuba se llevan la flor de la Españay aquí no se queda más que la morralla.Todas las opiniones de Andrés acerca de la guerra estaban condensadas en este cantar de la vieja criada. Al ver el cariz que tomaba el asunto y la intervención de los Estados Unidos, Andrés quedó asombrado. En todas partes no se hablaba más que de la posibilidad del éxito o del fracaso. El padre de Hurtado creía en la victoria española; pero en una victoria sin esfuerzo; los yanquis,…

Nicolas de Cosa

La idea central de Cusa es la de la coincidencia de los contrarios. Esta idea no es sino la expresión del principio neoplatónico de la identidad de lo múltiple. Los sistemas neoplatónicos se esforzaban en mostrar cómo a partir de la unidad más absoluta, el Uno, se despliega la multiplicidad de lo real a través de una escala descendente. Cada uno de los momentos o peldaños de esta escala representa un momento de dispersión mayor respecto del peldaño superior, pero significa a la vez un estadio en que las realidades del peldaño inferior se hallan unificadas, aún no dispersas. Contemplada la escala desde arriba, desde la máxima unidad de lo real, cada peldaño de la escala marca sucesivamente una mayor dispersión de lo real; contemplada la escala desde abajo, desde la máxima dispersión de la realidad sensible, cada peldaño hacia arriba marca un grado mayor de unidad y concentración (coincidencia) de lo real. El grado máximo de unidad corresponde al principio primero, al Uno.Esta idea neop…

Mary Gauthier: “Mercy now”

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