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Mostrando las entradas etiquetadas como Kierkegaard

Unamuno y el sentido trágico de la vida

Unamuno nació en Bilbao en 1864, y fue un escritor destacado de la generación del 98. Unamuno vivió en la agonía de los problemas religiosos, es decir, de los problemas de la inmortalidad del alma y de la existencia de Dios, en el cual había un permanente conflicto entre lo que sentía el corazón y lo que le dictaba su cabeza. Sitúa como tema central de su filosofía su propia vida individual y personal y frente a las filosofías anteriores Unamuno no pretende construir un sistema sino que su objetivo es despertar inquietudes, provocar, contagiar a los demás su propia angustia existencial sobre el destino humano. ¿De dónde vengo?¿Adónde voy? No soportaba ver a las personas tranquilas respecto a estas cuestiones. A veces parece que lucha contra Dios y otras parece que lo acepta fervorosamente, pero casi siempre se mantiene en una duda, sin lograr encontrar sentido definitivo a la vida, y en consecuencia, más que resolver problemas lo que hace es crearlos, mantenerlos vivos, permanecer inq...

El miedo en la sociedad postindustrial

Desde Kierkegaard conocemos muy bien la diferencia entre miedo y temor. El temor ante los peligros moviliza las fuerzas vitales para una confrontación activa con el entorno, estimulando a la lucha o la huida. En cambio, experimentamos miedo, más o menos intenso ante la pérdida de la integridad física, en aquellos momentos en que se quedan paralizadas nuestras fuerzas vitales. Así, el miedo no es causa, sino la expresión de una parálisis. En la medida en que la vida es siempre movimiento, el miedo es siempre miedo moral, que no hace sino exarcerbarse cuando a la parálisis de las fuerzas vitales se suma una amenaza aguda. Esto nos explica el caracter universal del miedo y también el hecho de que el inconsciente individual y colectivo hará siempre todo tipo de esfuerzos para evitar este sentimiento. El miedo pertenece a la configuración antropológica del hombre. Siempre se hace visible allí donde amenaza la muerte, la disolución al tiempo que la lucha o la huida aparecen como imposibles o...

Kierkegaard.

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Hoy desde Academia Cruellas vamos a esbozar unas líneas del pensamiento de Kierkegaard.  Considera que la existencia es una categoría que se refiere al individuo libre. Por lo tanto, existir significa realizarse a sí mismo a través de la libre elección entre alternativas, y por el propio compromiso. Existir significa llegar a ser, cada vez más, un individuo, y cada vez menos, un simple miembro de un grupo. Hay que trascender la universalidad en beneficio de la individualidad. Con su predilección del individuo, de la elección y el compromiso, el pensamiento de Kierkegaard tiende a provocar una clarificación de las cuestiones, una llamada a la decisión y un intento de llevar al hombre a ver su situación existencial y las grandes alternativas que ha de afrontar. No pretende dominar la realidad con el pensamiento. Para Kierkegaard los problemas realmente importantes no se resuelven por el pensamiento, adoptando el punto de vista del filósofo especulativo, sino por un acto de elección ...